miércoles, 8 de marzo de 2017

Ruptura sentimental ¿Se deja de querer?

Muchas personas me hablan de sus comienzos de relación sentimental, siempre adornado de flores varias para su pareja, muchos soñando con un "Para Siempre", pero por una triste/buena razón, varios de ellos, años después me cuentan del fin de ella, sea porque los "patearon" o porque se aburrieron de ciertas dinámicas.

Como no era muy experimentada en relaciones amorosas, siempre caí en lugares comunes creyendo que "El amor todo lo puede", "Jamás se puede volver a amar", "Sin ti me moriría", y probablemente a muchos realmente le funciona vivir en base a eso y por eso se mantienen junto a la persona con quien comenzaron a sentir que "Conocerte fue lo mejor que me ha pasado en toda la vida", pero lamentable es que hay quienes persisten en continuar algo que nunca tendrá futuro o bien, caducó.

Tuve un primer pololo antes de mi actual compañero, y lo quise mucho, buen hombre, cariñoso y sobre todo me hacía reír -cosa que valoro inmensamente-. Duramos varios años, y pensaba convencida que sería la persona con la que pasaría toda mi vida. Pero no fue así, un día se asomó el final, pero apareció ante mi la realidad.
Y la realidad no es fea como todos lo pintan, duele mucho y si amaste, es como sentir que te apuñalan físicamente el corazón, y el tiempo avanza en blanco y negro, pero se muestra ante ti una verdad que te hace más consciente de tus errores, de tus fortalezas para afrontar las cosas, y si tienes suerte, te libera de ciertas prisiones que te entrega amar novatamente.

El proceso de conocimiento que me llevo a ser lo que hoy soy y lo que hoy pienso, lo viví en mi año de soltería, pero también gracias al compañero de vida que tengo hoy, como se lo dije alguna vez, "mi segundo amor". 
Él me enseñó siento yo, a sanar un dolor que costó cerrar, me hizo ver que si alguna vez sentí rabias hacia quien yo había querido tanto, no tenía razón de ser, habíamos sido jóvenes, nos habíamos querido y cuidado, había sido una relación sana y finalmente terminar no había sido malo, porque uno no siempre tiene que quedarse con quien comenzó y porque es bueno también conocer a otras personas pues te hace crecer y uno termina formando su carácter.

Una de las cosas que aprendí por ejemplo, fue a no aceptar tanta cosa, lo que puede ser injusto para las posteriores parejas, pero es así como se discrimina con quien te quedas y quien se va o dices adiós.

Hace poco, cerré un ciclo de paz y concluí que una persona que estuvo en tu vida por tanto tiempo, siempre va a ser alguien importante pues significó tiempo de tu vida y consiguió un lugar en tu corazón y en tus sueños, y no importa si esos no se concretaron forma parte de crecer, y aunque sea pachamamico, hay que agradecer lo sentido, todo cuenta, llorar para aprender, para valorar los momentos de risa, para reconocer y enmendar errores, para asumir actos pero también para dilucidar lo que no estuvo bien del otro y que esperas no permitir en el futuro.
Pero además, nunca se deja de querer, y con ello no quiero decir, que se sigue amando, sino más bien el cariño se transforma en un sentimiento que se guarda en la memoria, y lo que se queda en el recuerdo no se va tan fácil como todo lo material que botas para tratar de olvidar cuando estabas sufriendo. Y es bueno, porque pienso que cuando asumes eso con alegría, con agradecimiento y sin cargar culpas a nadie, entonces puedes decir que se acabo.

Y pues, como creo que la vida es una fortuna que merece ser valorada, creo que uno quizás deje de creer en los clichés, pero en algún momento aparece alguien que te hace sentir que el amor no es algo sólo que nace, es algo que se construye, y formas proyectos reales con quien acepta lo que eres, y te enseña y sobre todo, aunque no llegue a estar contigo para siempre, sabes que nunca dejarás de querer :).


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