Felisa,
Las mujeres han vivido en rivalidad a lo largo de la historia contada por los hombres, pero esa es una realidad muy parcelada de como somos las mujeres.
Desde los orígenes, en distintas culturas y hasta en los animales (como en los leones), la mujer ha proveído el hogar de la seguridad y provisiones básicas para el sustento de la vida cotidiana. Pero no solo eso, han colaborado en la armonía de las relaciones humanas a partir de principios de fraternidad, solidaridad y del instinto de la supervivencia y protección del entorno que nos rodea.
No sé exactamente cuando fue quitándose el protagonismo a las mujeres, tal vez es algo que deberé leer en cuanto me aproxime a dar término a ésta misiva. Pero me figuro que las apariciones de las religiones monoteístas en donde la figura antropomórfica de Dios lo hizo ver como un hombre, ergo...quien es el todopoderoso? El dueño de la verdad, el creador de todo, y el de la última palabra? Un hombre!
Por eso las mujeres fuimos relegadas de las funciones importantes, no porque dejáramos de hacerlas, sino porque se vieron de poca relevancia, así mismo la figura de la mujer se fue tornando cada vez más secundaria cuyos únicos fines en la vida se traducían principalmente en la fuente de creación de seres humanos, o sea, como quien dijo por ahí burdamente "Prestamos el vientre".
Además, se persiguieron a las mujeres brujas, aquellas daban miedo por su carácter sobre todo y por su exceso de valentía y falta de temor a las represalias de no cumplir con el orden establecido, pero considero que no era más que una de las tantas manifestaciones de como hacer callar a las mujeres y disminuir su rol en la sociedad.
El otro día me reuní con un par de amigas, bellas que he conocido en ésta etapa de concluír el examen de grado, ambas a las que ya incorporé en el concepto de brujas que acuñamos contigo Felisa, para resaltar ese poder femenino que nos lleva a decir que todo lo podemos, que no hay nada que no podamos vencer, y si es preciso para hacer algún gesto alusivo a nuestra expresión, levantamos el puño izquierdo. Ambas se encontraban en un periodo complejo de sus vidas, la ironía está en que yo debería haber estado llorando por estar a días de enfrentarme por primera vez al examen de grado en una fecha ultra límite, pero ellas terminaron padeciendo dolencias del alma y hasta odiándome un poco por mi exceso de optimismo y falta de pensamientos vengativos ... jajajaja...
El punto es que, mi conclusión de aquél aquelarre fue, que muchas cosas podían haber sido evitadas de haber mediado una complicidad femenina entre ellas durante todos los años que se conocían, pero como ésto solo comenzó a surgir cuando me uní a ambas y formamos un club de chicas, recién ahora se explayaron para asumir una posición honesta frente a frente de aquí en adelante.
Y que te quiero decir con ésto Felisa, me preguntaras... Bueno, que si la historia masculina nos ha separado, y que el caso de mi amigas no fue la excepción, es nuestro deber de feministas unir a las mujeres para formar una alianza en pro de nosotras mismas. Alabar las bellezas, talentos, ingenio de otras mujeres, dejar de insultar y exaltar los defectos de otras, incluso ser capaces de reconocer en aquellas que tienen lo que deseamos -amor, inteligencia, belleza, carisma, etc- un atributo maravilloso que es digno de resaltar por sobre aquellas apreciaciones subjetivas que solo manifiestan nuestra falta de confianza y de compañerismo.
También reflexioné sobre hasta que punto o de qué manera se revela una verdad? Me abrumó la forma de ver abordar una información sin falta de tino, no pongo en duda que lo mejor es contar los hechos como son, pero hay algunos que solo hieren y que incluso se llegan a confundir con los pensamiento que tenemos sobre algo, es decir, deja de ser objetivo. Por eso Felisa, mi consejo de madre, es que siempre antes de decirle algo a alguien, seas capaz de procesarlo antes de echarlo afuera, no sea que vayas a causar dolor a otro, cuestión ante toda que hay que evitar, para tener gente más feliz y menos rollentas.
En fin mi amor, recuerda también, que debes procurar ante todo ser una mujer lo más cercanamente posible a una buena persona, no es algo que podamos predefinir porque lo que para algunos es bueno para otros se matizará, pero intenta obrar conforme a tu corazón lo dicta, es lo que siempre nos orienta a ser seres más empáticos. Es eso, la empatía fundamental para hacer las cosas de modo tal que no dañe a otro de la misma manera que a ti te gustaría que te trataran en una situación de vulnerabilidad o de incomprensión.
Besos de mamá.
También reflexioné sobre hasta que punto o de qué manera se revela una verdad? Me abrumó la forma de ver abordar una información sin falta de tino, no pongo en duda que lo mejor es contar los hechos como son, pero hay algunos que solo hieren y que incluso se llegan a confundir con los pensamiento que tenemos sobre algo, es decir, deja de ser objetivo. Por eso Felisa, mi consejo de madre, es que siempre antes de decirle algo a alguien, seas capaz de procesarlo antes de echarlo afuera, no sea que vayas a causar dolor a otro, cuestión ante toda que hay que evitar, para tener gente más feliz y menos rollentas.
En fin mi amor, recuerda también, que debes procurar ante todo ser una mujer lo más cercanamente posible a una buena persona, no es algo que podamos predefinir porque lo que para algunos es bueno para otros se matizará, pero intenta obrar conforme a tu corazón lo dicta, es lo que siempre nos orienta a ser seres más empáticos. Es eso, la empatía fundamental para hacer las cosas de modo tal que no dañe a otro de la misma manera que a ti te gustaría que te trataran en una situación de vulnerabilidad o de incomprensión.
Besos de mamá.
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